martes, 20 de septiembre de 2016

El amor será otro día

 Había pasado demasiado tiempo, tanto, que apenas recordaba si aquello llegó a suceder realmente. Aunque la mayoría de aquellas noches habían sido enterradas en el olvido por el alcohol, no tan lejos de allí había alguien que sabía muy bien que todo aquello había pasado de verdad. Convertido en una triste sombra del hombre que había sido, el orgullo le impedía reconocer que lo único que buscaba en esas mujeres de la noche era intentar revivir aquella sensación que un día dio algo de sentido a su vida. ¿Cómo iba a admitir algo así, si toda su vida había ido bien hasta que conoció a esa mujer?
Pero, aunque todo aquello hubiera ocurrido, ¿podría importarle a alguien lo más mínimo? Dos idiotas se conocen, se enamoran y luego pasa todo lo demás. Historias de amor y desamor que se escriben y se borran todos los días, ¿acaso no hay nada más importante que eso? Cuantas tonterías llega a hacer la gente por amor, y cuantas cosas que importan de verdad quedan sin hacer. Así es como pensaba ella ahora, estaba convencida de que sólo así evitaría volver a cometer los mismos errores del pasado. Qué segura había estado de que aquello iba a ser para siempre, y cómo se reía ahora de la niña ingenua que sólo se engañaba a sí misma. Había crecido, y aunque no tuviera todo lo que quería, tenía todo lo que necesitaba.
O, al menos, eso era lo que creían, hasta que una noche como otra cualquiera sus caminos volvieron a cruzarse por un capricho del destino. Algo extraño había ocurrido, no tardaron en darse cuenta de que los reproches ya no estaban donde los habían dejado, el tiempo había cerrado por completo esas viejas heridas. Ninguno de los dos habría imaginado que sería eso lo que sentirían al verse de nuevo, y mucho menos que aquel encuentro iba a durar toda la noche. Aunque ya fuera demasiado tarde para el amor, todavía no era tarde para vivir. Pero cuando él despertó por la mañana, nada había cambiado. Su cama estaba tan vacía como siempre, y lo único que le quedaba era, una vez más, la duda de si aquella noche realmente había sucedido.

Memento Cristopher Nolan Guy Pearce
 Foto: Memento (2000) Dir. Cristopher Nolan

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