domingo, 2 de octubre de 2016

Amar con el Diablo, Parte 1

Dos eran las cosas que aquel hombre había deseado desde bien niño: amor y fortuna. Sin embargo, el destino debió de pensar, por algún motivo que a él se le escapaba, que ninguna de esas cosas estaban hechas para él. Su treinta cumpleaños había sido hacía sólo una semana y, desde entonces, día y noche se preguntaba qué había hecho mal. Vivía en un pequeño apartamento, donde apenas había espacio para él mismo, y su vieja cartera estaba vacía como regla general, sin duda por culpa de aquel trabajo que, aunque odiaba con toda su alma, no podía abandonar. Pero, dejando todo eso a un lado, su mayor preocupación era que no tenía a nadie con quien compartir su vida. Tal vez no tuviera una gran vida que ofrecer, pensaba él, pero el amor nada tiene que ver con eso, ¿no?
Las semanas seguían pasando, una detrás de otra y cada una de ellas igual que la anterior. Y no fue hasta que sus pocas esperanzas estaban al borde del abismo, si es que no se habían evaporado ya, cuando sucedió lo que parecía imposible. Había conocido al fin a una mujer fantástica y, después de un par de meses, su vida se había llenado de luz gracias a ella. Aunque todavía era muy pronto y hablar de una relación seria seguía siendo un tabú, la alegría había enterrado a su tristeza y los días ya no pasaban sin sentido. Eran dos almas perdidas que se habían encontrado por el camino, y disfrutaban de cada momento que pasaban juntos como si fuera el último. Desde luego, él vivió mucho más durante aquellos meses que en los últimos años, y estaba convencido de que ella también. Los dos coincidían en casi todas sus pasiones, sobre todo en la música, todas las semanas iban a bailar a un local donde sólo se escuchaba rock and roll. Puede que la fortuna quedara aún muy lejos, pero ¿acaso era eso tan importante? ¡Por fin había encontrado el amor!
Una noche como otra cualquiera, algo realmente extraño estaba a punto de poner a prueba sus sentimientos. Mientras dormía plácidamente en su cama, el aire de la habitación empezó a volverse espeso poco a poco, hasta convertirse en una especie de humo. Las paredes blancas se tiñeron de rojo, y el frío que congelaba sus pies dio paso a un calor inusual para ser invierno. Una misteriosa figura emergió de pronto entre las sombras, acompañada únicamente de un destello cegador. Cuando abrió los ojos y vio todo aquello no lo dudó ni un instante, tenía que ser un sueño o, más bien, una pesadilla. ¿Cómo iba a ser aquello verdad?, ¡si era el Diablo quien estaba en frente de su cama! La situación se volvió todavía más dantesca cuando aquel personaje se acercó a él y le dijo en un tono relajado: “No estás soñando, he venido a hacerte una oferta”.

Amar con el Diablo, Parte 2:
http://lasvidasquenofueron.blogspot.com.es/2016/10/amar-con-el-diablo-parte-2.html

Pulp Fiction Quentin Tarantino Uma Thurman John Travolta
Foto: Pulp Fiction (1994) Dir. Quentin Tarantino

1 comentario:

  1. El diablo,... siempre el diablo y sus diabólicas propuestas. Espero que no se haga esperar y nos la cuente de una vez,... Estupenda entrada Alberto. Saludos!

    ResponderEliminar